jueves, 26 de febrero de 2009

Macedonio Fernández: El Museo de la Novela Eterna (la novela experimental)

"... Macedonio Fernández (1874-1952) es uno de los escritores más originales de Argentina y el que mayor influencia ha tenido en la evolución de la novela en ese país. Con una disposición para la charla intelectual, el humor y la parodia, en un momento de su vida dejó de frecuentar las tertulias para optar por una vida reconcentrada y por tiempos solitaria, al punto que se pensó que este escritor era un invento más de Borges. Macedonio se anticipó a muchos planteamientos y propuestas teóricas y estéticas que se desarrollarían más adelante tanto en Latinoamérica como en Europa, entre otros la cuestión de los géneros, el concepto de obra abierta, la intertextualidad, el concepto de escritura autónoma. Su propuesta de construcción de un universo novelístico liberado de la tiranía de la anécdota y del verosímil realista lo lleva a postular la existencia de un «lector activo» capaz de liberarse de las propias restricciones del autor y del narrador para convertirse en un productor de sentidos de una obra entendida siempre como expresión conjetural. Macedonio Fernández publicó en vida sólo cuatro libros: No toda es vigilia la de los ojos abiertos (1928); Papeles de Recienvenido (1929); Una novela que comienza (1941) y Continuación de la nada (1944), esta última con un extenso prólogo de Ramón Gómez de la Serna. La mayor parte de su producción fue recogida con posterioridad a su muerte por su hijo Fernández de Obieta, en Papeles de Macedonio Fernández (1964), Papeles de Recienvenido; Poemas; Relatos; Cuentos; Miscelánea (1966) y Museo de la novela de la Eterna (1967). Hacia 1904, Macedonio Fernández comienza las notas preliminares de una teoría de la novela que ha de crecer y desarrollarse durante toda su vida. ´El Museo de la Novela Eterna´ es el paisaje visible de la amplísima meditación íntima de Macedonio sobre ´lo novelesco´ entendido como la tensión nunca resuelta entre ilusión y realidad, arte y vida, forma y experiencia, verdad y ficción. Para Macedonio, estas tensiones dejan de ser el tema de la obra para convertirse en la estructura invisible del género. No se trata de buscar la realidad en la novela, como sostienen algunos grandes teóricos, sino de buscar la novela en la realidad: aspira a construir lo no-real, lo que está por venir y lo que todavía no es. Como consecuencia de este núcleo utópico, define al género como una compleja trama de posiciones de lectura y de múltiples intercambios entre la percepción y la creencia: el lector macedoniano es el héroe de una aventura metafísica. Nadie como él ha definido entre nosotros (con tanta claridad y bajo la forma de una intriga) una nueva poética de la novela. Extracto: “’La tentativa estética presente es una provocación a la escuela realista, un programa total de desacreditamiento de la verdad o realidad de lo que cuenta la novela, y sólo la sujeción a la verdad del Arte (...). El desafío que persigo a la Verosimilitud, al deforme intruso del Arte, la Autenticidad –está en el Arte, hace el absurdo de quien se acoge al Ensueño y lo quiere Real– culmina en el uso de las incongruencias hasta olvidar la identidad de los personajes, su continuidad, la ordenación temporal, efectos antes de las causas, etcétera, por lo que invito al lector a no detenerse a desenredar absurdos, cohonestar contradicciones, sino que siga el cauce de arrastre emocional que la lectura vaya promoviendo minúsculamente en él.’ “ La cita pertenece a Museo de la novela de la Eterna, la única ‘novela’ de Macedonio Fernández y a la vez la máxima experimentación realizada en novela en nuestras letras y una de las mayores de las latinoamericanas. Casi no existen tentativas tan extremas de destrozamiento de todo lo que constituye el buen escribir novelesco, y casi no existen realizadas con semejantes métodos, con tal falta de desesperación, y tal confianza en lo que se escribe. Al decidirse a escribir una novela, Macedonio elige la única que se ajusta a su personalidad: la novela que no llega a serlo, la última Novela Mala y la primera Novela Buena, una colección de teorías y personajes que se niegan a existir fuera de la página impresa y sin embargo crean una estructura complejísima, que en numerosísimas ocasiones logra los dos principales objetivos que Macedonio persigue como ‘novelista’: terminar con la ilusión de realidad de lo literario (uno de los temas básicos de las búsquedas contemporáneas) y ‘operar a favor del descuido conciencial obtenido por interesamiento’, un ‘choque de inexistencia’ en la psique de él, del lector, el choque de estar allí no leyendo sino siendo leído, siendo personaje’.” “Este choque lo sufrirá el lector continuamente, ya que la vigilia de Macedonio, en ese sentido, se mantendrá con escasos desmayos a través de las más de doscientas páginas de la novela. La simple mención de la estructura califica a la obra como la más experimental : comienza con 56 prólogos, que constituyen en realidad el núcleo fundamental, y que teorizan y relatan a la vez lo básico de la novela. Luego de un ‘Prólogo que entre prólogos se empina para ver dónde, allá lejos, empieza la novela’, Macedonio redacta una ‘Nota de Posprólogo y Observaciones de Ante-libro’, se interroga: ‘Estos ¿fueron prólogos? Y ésta ¿será la novela?’ donde el lector se pasea antes de entrar a ‘La Novela’ y finalmente anuncia: ‘Despierta. Comienza el tiempo de la novela. Muévese’.” “A partir de allí se desarrollan los veinte capítulos de la novela propiamente dicha, la cual, por supuesto, no ocurre, ya que a pesar de que intervienen los personajes enunciados existentes y no existentes (reunidos en una estancia llamada ‘La Novela’ y bajo las órdenes de un ‘Presidente’, doble del autor), el tono de inexistencia argumental y ‘real’, de antinovela en el más radical sentido de la palabra persiste, hasta diluirse sin que nadie ni nada haya alcanzado a suceder, quedando todo en la capacidad espejeante y genial del continuo y nunca fatigante estilo de Macedonio, salvando del hastío a las páginas filosóficas en el momento en que comienzan a prenunciarlo; dejando apenas entrever los conflictos y los amores de los personajes, ya que todos acontecen en la realidad y por lo tanto fuera de ‘La Novela." Esta recensión es extracto y compendio de otras reseñas que se relacionan: http://es.wikipedia.org/wiki/Macedonio_Fernández http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/arena/m-fragmen.htm http://www.avizora.com/publicaciones/literatura/textos/textos_2/0102_macedonio_fernandez.htm http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/marzo_06/22032006_02.htm http://www.zonamoebius.com/Iepoca_2003-2007/2005/001/mv_1005_eterna_macedonio.htm http://www.prometeolibros.com.ar/MainSite/Libro/diccionario-de-la-novela-de-macedonio-fernndez/IdLibro172836

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